Por las circunstancias de la humanidad y por el desarrollo tan vertiginoso que se está produciendo, hemos llegado a la situación de tener sociedades a lo largo de todo el planeta, donde residen la agresividad, la falta de amabilidad, la crítica permanente, el hambre, la enfermedad y el egoísmo o egocentrismo en grado superlativo, sin contar con el daño permanente y sin descanso al que sometemos a nuestro planeta y a otros seres humanos tan dignos y respetables como nosotros, los del "primer mundo".
Es hora de que aprendamos a fomentar nuestro carácter sociable, que sepamos basar nuestra vida en el respeto a uno mismo y a todo lo que nos rodea.
Es hora de que aprendamos a fomentar nuestro carácter sociable, que sepamos basar nuestra vida en el respeto a uno mismo y a todo lo que nos rodea.
Debemos trabajar para conseguir una humanidad pacífica, respetuosa y amable con todo su entorno, ya sean personas, animales o plantas. Estamos convencidos de que es necesario enseñar a los niños que nuestro mundo es un regalo, una joya donde nosotros formamos parte de su belleza y que es para todos y cada unos de los humanos que vivimos en ella en el presente y los que la vivirán en el futuro.
Los niños son las nuevas generaciones, son esponjas del aprendizaje. Enseñémosles que un mundo tranquilo y hermoso es posible; que se puede tener calidad de vida sin menguar la de los demás, que no hay lugar para la violencia, que la tierra es un lugar maravilloso para vivir y que puede seguir siendo así eternamente.
No nos referimos exclusivamente a la enseñanza ambiental, sino que apostamos de manera muy concienzuda por los aspectos sociales tan importantes como son la violencia de género, el acoso escolar, la xenofobia, la igualdad de oportunidades, la tolerancia, la solidaridad, la erradicación de la pobreza, la autoestima, la resolución pacífica de los recursos, el acceso a la educación, etc….
Es cierto que la sociedad actual ha cambiado de manera drástica y es por eso que debemos enseñar valores utilizando técnicas pedagógicas variadas basando esta enseñanza en “aprender haciendo”. Haciendo partícipes de las actividades a todos los niños, desarrollando talleres, teatros, cuenta cuentos, visitas, excursiones, deportes, y otra multitud de estrategias que permitan a los niños divertirse y conseguir un aprendizaje significativo.
Si alcanzamos el objetivo de hacer de las nuevas generaciones motores de los valores que garantizan una vida digna, estará más cerca la meta de hacer de todas y cada una de las vidas de todos y cada uno de los seres humanos una experiencia enriquecedora, humana y feliz.
¡Hagámoslo!. ¡Actuemos!